sábado, 2 de febrero de 2019

CAMINA CONTIGO, CAMINA CONMIGO

Un día alguien pulsa un botón y todo lo tuyo se para y arranca al revés de lo previsto, en otra dirección por otro camino. Un camino enajenado, donde no tomas parte y pierdes la consciencia habitual. Sales de un escenario y tu foco se centra desde una perspectiva observadora tratando de integrar en una sola pieza, todas las que acaban de saltar. Un mar de confusión que prepara futuros tsunamis.
La primera ola te arrastra directamente al fondo donde das unas cuantas vueltas y notas la debilidad impuesta y la labilidad contenida. Las mil imágenes que aporrean a la puerta de tu consciencia se suceden como un repertorio importante y desordenado…y comienzas a observar diferente mientras te miran con compasión.
EL reto es dejarte llevar en la cadena de producción mientras estás polimorfa en varias dimensiones, la íntima, la real, la participada, la que quieres vivir, la que prefieres que sea, la de los tuyos y la de para con ellos. Sin embargo será un episodio tolerable con resaca de excesos y cariños que se irán recolocando con el tiempo hasta notar su ausencia e incluso casi un vacío. Quizás un vacío necesario, quizás una resignada necesidad.
Dos contrapuestas situaciones, tu vida cambia de repente y a la vez…de manera lenta sobreviene un proceso de cambio inconsciente, que se alargará en el tiempo, hasta que lejos, muy lejos, serás quien no eras. El diagnóstico se vuelve pivote, único y exclusivo, puede no haber más, incluso solo es el centro de atención y atracción.
Y la persona, comenzará a sentir, no está absorta, solo piensa detenida en el trascurrir del tiempo, en el deseo de ser consciente del tiempo real, de lo que sabe y anuncia el pronóstico, sin ser consecuente con el tiempo que duplicará eventos y lateralidades.
Cuando empiezas a pasar por lo necesariamente superable y secuencial aprendes a través de un ejercicio de introspección descomunal a interiorizar y gestionar las emociones, a leer a las personas, a acompañarlas en su capacidad o déficit para tratar nuestras cuestiones, adviertes como se separan los espacios, también como tú asciendes a una esfera de observación, a veces de impotencia y por desequilibrio se empaña, pero controlarás el equilibrio “térmico” para evitarlo, y ello se convertirá en una habilidad tan poderosa que querrás y desearás la tengan ellos, pero solo será tuya y de aquellos que pasan por estos largos caminos que empujan a la introspección profunda.
Un año largo que se antoja pertinente aunque ya, nunca acabará…
Los siguientes son venideros, otros también vendrán. Los inmediatos son de etiquetas, todo corre como la pólvora y por si no fuera así, de las circunstancias visibles haces asunto propio y aceptación rotunda. Pero todos saben allá a dónde vas, y sabes que son murmuradores y que tu bio-presentación se reduce a dicha circunstancia. Te escondes, apareces…quieres ser tú, pero ya nunca serás, ya no puedes, ni te dejarán ser.
La transformación personal es tan desmedida que no eres consciente hasta años después, años en los que vas reconociéndote de nuevo, tus incapacidades, tus secuelas…las que nadie te cuenta, porque no las conocen, las que tu descubres, las que te vas encontrando, las que nadie te comprende, las que están fuera del pivote central, fuera de la exploración, fuera de la escucha, fuera de las respuestas, fuera de nuestra comprensión, fuera de cada uno, porque somos eso, uno y único.
Quizás esta reflexión se aleje del objetivo y pretensión inicial, pero fue espontáneo el deseo de transmitir a los lectores experiencias introspectivas frente al abordaje del cáncer. Porque cáncer no solo es un diagnóstico, sino un camino de experiencias, y no solo físicas, también emocionales y existenciales. Una época de desenganche de patrón… del social, del familiar, del personal…de tus asuntos pendientes y de tus colecciones atrasadas. Una época en la que los días no cuentan, se atascan, no suman, y quieres cerrar los ojos para encontrarte temprano con el final, y el final no llega, inusitadamente aparece cuando dejas de contar los días…
Pretendes seguir y seguir nadando contracorriente, a ritmo, a brazadas, sin descanso, agotado, hasta que cedes tranquilo y como quien se da la vuelta dejas flotar tu cuerpo y tu mente en un mar de zozobra y calma alternantes. Es ahí cuando la experiencia va tornando sobre el camino del sosiego, sobre el rehacer personal, sobre el coraje emocional, sobre los cimientos de tu valor y también de tus valores, de tus prioridades, de tus querencias y deseos, de tu infinita comprensión contigo y para los demás. De la definición de caminos que no, ausencia de dificultades, porque seguirán siendo y existiendo, no habrá atenuantes.
La recomposición es ardua y áspera, regeneradora desde la mirada retrospectiva, desde el largo plazo, el que todo lo ve y que de algún modo nos sitúa en un diferente mirador.
Un mirador agradecido donde ver cómo va pasando la vida y el orden que con sus arreglos recoloca el ritmo adecuado, y te mide y te exige, te doblega y te impulsa, te abandona y retoma, para de nuevo darte.
Y serás alguien nuevo, una oportunidad diferente, con retorno, fortalecido y con ventaja hacia al futuro. Con favor ante el reto de seguir viviendo, con otro sentido, más propio, más dueño, más vida.
Pareciera ciertamente paradójico que “algo” que acorta la vida o la sesga a traición, sin esperarlo, sin entenderlo, sin provocarlo, algo que ciertamente rebusca en tu interior y lo encuentra, y te lo sitúe de frente, termines por abrazarlo y caminar con ello. Esa es la vida con cáncer, esa es la vida habiendo padecido cáncer, esa es la vida con secuelas de cáncer. En la vida, como vida, solo es eso, vida por vivir y VIVIR SOLO CUESTA VIDA. Te acompaño en el #diadelcancer y en los demás días. Por ti y por una vida sin días con cáncer. 
Zulema Gancedo

#JUNTOSXELCÁNCER







                           


sábado, 19 de enero de 2019

Cartas a Cris

Cartas a Cris II
Vivimos de nuevo tiempos convulsos…¿cómo de nuevo?, ¿acaso Cris, hemos dejado algún momento de vivirlos? Recuerdo agosto, aquel cálido agosto…
Los eventos y circunstancias no ocurren solos, generalmente hay un espectro de mínimos a máximos, de intervención de personas. De hecho creo, que muchas “convulsiones” suceden provocados por acción directa de ciertos seres, los que además, mantienen el tono exaltado e irritante del contexto.
¿Recuerdas a Carmen, Cris?.
Continúa bloqueada por esos seres extraños, antes en la oscuridad plena, sin una luz mínima, ni una guía, en una continua y sistemática deportación, marginal, tú sabes…aderezada por y con discriminación, aislamiento, negación al desarrollo y participación, desprestigio, falsedades, silencios, hostigamiento, perturbación, amenaza…y otros intangibles y desmedidas miserias.  En estos momentos, y ya desde, algún otro despiste azorado de un alma vapuleado por estos seres, puso alguna cara a estos seres. Nada nuevo que no intuyéramos Cris, pero no nos atrevíamos a creer. Ahí están, unos adormecen, otros comienzan a apagarse, otros silentes apuran golpes represivos.  
Próximos a iniciar los pródromos de nuevo de un periodo incierto Cris, sabes lo que eso significa, nuestra aventurada Carmen, afronta no tanto por intrépida, como por valentía al continuo y tenso bloqueo, una acción-proyecto que solo cuenta con intenciones ajenas.
¿Recuerdas cuando hablamos del respaldo estructural, logístico… a proyectos? Lo contrario es de pobreza conceptual, si no es considerado, aunque lo sea, necesario, oportuno, estratégico y sostenible, el avance es incierto, inseguro, sobrexpuesto y abocado al cuestionamiento.   
Carmen solo dispone de apoyo informal y contabilizado. Pero la amenaza a la situación ya ha comenzado. ¿Recuerdas Cris, aquellos informales tóxicos? ¿Los de poder informal, al paraguas de poderes fácticos, políticos, y sectas de líneas intraprofesionales.? Hablamos de sus maneras, sus ataques, sus estrategias... Ya han aparecido. Algunos (as) tienen serviles que les hacen el trabajo por adelantado, se atreven a deslizarse entre profesionales indagando lo que les es ajeno, laboral y relacionalmente, en torno a Carmen. Luego ellos (as) hacen el segundo abordaje, menos sutil, más intervenido y mediatizado. Vileza y bajeza grado máximo, Cris. Esas cabezas de sección informales, sin responsabilidades, más que su desempeño en el marco de su puesto laboral deben tener poca ocupación en la búsqueda de resultados en salud, pues andan más preocupados (as) en vida ajena que en la propia y en sostén de allá, otra vida.
Pero somos nosotros Cris, los profesionales, quienes estamos dejando que esos informales negativos, tomen el control en las grandes organizaciones desde sus chiringitos tecno-clínicos. Adoptaron por puertas laterales a otros profesionales huidos, sí, sí, huidos, de otros espacios, acogiéndoles bajo el confort calorífico de sus alas y ahora caminan cual polluelos o soldados en breve, sin desviarse de la instrucción y probablemente futuros tóxicos formales. 

En ese tránsito dejamos a Carmen, a expensas de la deriva provocada, subclínica, prodrómica, clínica ya, y a falta de una definitiva resolución, en cualquiera de sus formas.

 
                                

sábado, 12 de enero de 2019

CASI, VIVE


Carmen sigue ahí, sigue viva y traspuesta, se esconde entre subterfugios desmontados con fuerza y virulencia periódicamente. Hace tiempo que salió del cuartel, de ahí pasó al confinamiento. Despojada de su ropa, sus zapatos, sus efectos personales, sus insignias, sus llaves…
Su pelo comenzó a declararse en guerra perdiendo vida, su piel seca y quebradiza, sus ojos más redondos y caídos, su perfil más angulado.
Aún y así conserva el ímpetu y la osadía, la fuerza y la presencia, un halo incuestionable, una atracción que fascina y enloquece, una rotunda ofensa contra legítimos inapropiados, un cobijo para los creibles.
Ella da miedo, no hace nada, no se mueve, solo fija el movimiento cercano, emana respeto, solidez y contundencia. Ella da sosiego, abre los brazos, escucha eterno, sabe ir, casi nunca vuelve, se ha construido su propio cuartel.
Ella se da miedo, sabe degustar el frío, saborearlo, sabe atemperar calidez en el gélido entorno.

Volvía de nuevo a las andadas para comenzar de nuevo, no recordaba la sensación de repetir a pesar de ya, varias ocasiones, tantas como los caprichos de mezquinos son capaces de desatarse.
Sintió miedo, miedo a lo que era suyo, miedo a lo legítimo, a lo propio, a pasar caminando entre pasillos, terror a encontrarse con una escaramuza, a las miradas, a la incertidumbre, a las expectativas, miedo al perdón ilícito.
Iniciaba la batalla del día a día, de donde salió hace años, sumaba ya varias casillas de salida. La peor la que le provocó un germen patógeno. Un antígeno virulento, si fuera persona sería psicópata inducido.
Trascurría el tiempo diferente, a ratos lento y ondulante, a otros rápido y fugaz, sin residuo, con lagunas, sin saber cómo fijarlo, sin rescoldos, con reinicio constante. Sabía esperar.





miércoles, 9 de enero de 2019

“VII Jornada de Innovación y Cuidados centradas en las personas”


Debo una crónica sobre el último evento celebrado en Palma de Mallorca “VII Jornada de Innovación y Cuidados centradas en las personas” y organizado por el Hospital Son Espases.



Una invitación a participar en encuentros que tratan de poner en valor el trabajo, el desarrollo y los resultados de los profesionales enfermeros en su entorno de trabajo es irrechazable desde mi punto de vista, pues creo que es un objetivo prioritario dentro de las organizaciones y responsabilidad máxima de quien tenga la responsabilidad en esos momentos.
A todo ello, suman dos factores importantes, los anfitriones, mi querida @duedevocación y @jmgavala Director de Enfermería del mencionado hospital, que junto con su equipo, acompañaron dando buena cuenta de cómo organizar y trabajar este tipo de eventos científicos y por otro lado, la participación compartida en la mesa inaugural con @virgiforero.   
Fue Virginia, quien tras una serie de inconvenientes inesperados, arrancó a través de conexión remota deleitándonos con sabor a “cuidado excelente” y desde la exquisitez profesional. Una reflexión desde el cuidado y la gestión de equipos y desde mi desviación gestora una reflexión aleccionadora para la microgestión. Ambas ya habíamos compartido previamente el análisis.De hecho me quedo con esto: experiencia:
1.       De nada sirven estas unidades de gestión de cuidados y sus recursos, si no hay una apuesta clara de las direcciones enfermeras por el cuidado y su gestión, por impulsar todo el potencial del cuidado de la organización.
2.       De nada sirven estas unidades de gestión de cuidados y sus recursos, si no hay gestoras asistenciales como líderes de cuidados, es decir, líderes formales en la gestión de cuidados, que ayuden a sus equipos asistenciales a gestionar todos los cuidados que se desarrollan en sus unidades motivando las buenas prácticas en salud.
3.       De nada sirven estas unidades de gestión de cuidados y sus recursos, si no hay enfermeras asistenciales como líderes clínicos de los cuidados que ofrecen. Cada enfermera entiende que la gestión del cuidado es también su prioridad.”


Así, Teresa dio paso, de una manera como ella solo sabe, desde el cariño y el reconocimiento, a presentarme y dar paso a la siguiente intervención donde traté de trasladar cuestiones de liderazgo aplicado al ámbito que nos compete desde una perspectiva no tan manoseada a como estamos acostumbrados.

Una primera parte para agradecer y reconocer sus logros de desarrollo a lo largo del año:


Varios han sido sus logros en procesos, la implantación de estrategia ICTUS, implantación de tecnologías para control material sanitario, el triaje de las matronas, el programa de formación en diálisis, etc…

Hablar de liderazgo me entusiasma y alargaría por ello el tiempo, tanto como me gusta analizar, desgranar, exponer la experiencia, compartirla y ¿por qué no? debatirlo, pero de ser así no hubiéramos llegado a la parte importante, que era el reconocimiento a los ganadores de los premios por los trabajos que optaron a la convocatoria.
Por ello ¿qué tal si empezamos por hablar de personas?
De unas y de otras, de las que están delante del cuidado y de las que están detrás del cuidado y no solo de quien recibe dichos cuidados… esas a las que también hay que cuidar. Y cuidar desde la confianza, desde la relación bidireccional forjada y construida desde la esperanza y la seguridad, a través de prácticas de gestión que faciliten esa realidad necesaria para el trabajo conjunto en busca del mejor producto.

La confianza es crítica y también necesaria para construir relaciones de trabajo.  Su ausencia o merma progresiva debilita las relaciones y el avance continuado, del mismo modo que el desarrollo y estabilización, redunda en contextos prolíficos. Las investigaciones al respecto así lo explicitan estimando que los déficits de este factor, propician relaciones precarias en ambos sentidos favoreciendo la mínima cooperación y las actitudes preventivas con escasa o nula predisposición y mucho menos la asunción de riesgos.
Es cierto que desde cualquiera de las partes deberíamos de buscar las claves necesarias para ofrecer credibilidad anticipada, sobre todo ante y entre el equipo, y sugerir de manera natural, para despertar la confianza, la necesaria antesala, confiabilidad.
Ambas partes necesitan de la confianza y para ello ser confiables. De parte de los líderes la primera es necesaria para mantener los niveles de interdependencia sujetos al alto grado de compromiso en proyectos y políticas de organización e implementación de procesos. De la otra parte, se sustenta en la necesaria cooperación y recreación de futuro compartido hacia la meta.

La confianza por tanto es necesaria y supone o sugiere tomar y decidir correr el riesgo con alguien y por algo. Mientras la confiabilidad supone dar por hecho que existen antecedentes o evaluación de atributos personales y actitudes sobre la parte “contratante”…habilidades, benevolencia, integridad, actitudes en el trabajo, ejemplaridad, ciudadanía, compromiso organizacional, resultados, percepción de efectividad, etc…en una relación que crecerá según el grado de implicación y logro, creciendo a su vez la satisfacción. Es esta última, aspecto clave, que según distintos estudios se relaciona en gran medida con el resultado de un ejercicio de liderazgo adecuado, lo que consecuentemente favorecerá entornos y desempeños también idóneos. 
Que duda cabe que el liderazgo está asociado también a la eficacia, a la aptitud frente el bienestar de la “comunidad” y el logro compartido.
Pero el liderazgo dónde y cuándo surge, cómo se muestra…
Un momento, en un lugar, una circunstancia, ante un evento crítico u otro con calma sosegada, de manera fortuita, inesperada o...necesitada. Lo que bien seguro parece, es que nunca aflorará el liderazgo hacia las personas, sin ejercer control sobre tu vida, es decir, el liderazgo de tu mundo interior, la verdadera circunstancia de ser con máxima plenitud.
¿Si uno no es consigo mismo, cómo lo va a ser con los demás?, ¿De qué manera puede poner el propósito hacia los demás desconociéndose a sí mismo?, ¿cómo estabilizar las relaciones y mantener los flujos de comunicación, sin autoconocimiento para llegar a los demás?
En los entornos de salud, los profesionales enfermeros ejercen liderazgos de distinto nivel, en la relación con el paciente, en la relación gestora con sus profesionales, en la interdisciplinar, en la relación o el desempeño con la micro, macro y ojalá fuera más, con la mesogestión.
Desde ese marco y siempre desde la responsabilidad profesional, los profesionales deben asumir distintas responsabilidades:

-La responsabilidad corporativa
-La responsabilidad política
-La responsabilidad interprofesional
-La responsabilidad sobre el futuro.








Un profesionalismo moderno que asuma con naturalidad y soberana pertinencia los retos del futuro, nuevos tiempos, nuevos escenarios.


Lo siguiente que expuse fue un proyecto implantado con éxito, una estrategia globalizadora con los profesionales y hacia los pacientes basado en el liderazgo como estrategia. Un modelo necesario para entender el futuro de las organizaciones, al menos desde el cuidado.





Acciones representativas como los Jueves Enfermeros, el plan de Formación como eje vertebrador de la estrategia, formación de impulsores, Plan de Innovación, la Mejora Continúa como eje transversal, las Redes Sociales como herramienta facilitadora en la comunicación interna y en la externa como canales de traslación del conocimiento, y otras tantas iniciativas más de carácter colectivo. 
También individuales, de los propios profesionales que protagonizaron procesos impulsados para el desarrollo y con la certeza de resultados.


Un entorno y contexto de liderazgo positivo, de escucha a los profesionales en el que se persiguió detectar el talento las capacidades y las actitudes, así como la participación.

"Se entiende que el liderazgo tiene pocas probabilidades de avanzar en la enfermería, si no es innovando por medio de actitudes innovadoras, de proyectos e inversiones personales y grupales y por la unión de todos los enfermeros."
Lanzoni GMM, Meirelles BHS,Liderazgo del enfermero: Una revisión integradora de la literatura. Latino-Am- Enfermagen. Mayo Junio 2011.

Una experiencia probada y con resultados de cómo gestionar y dirigir los cuidados en una organización sanitaria, innovando.




                                                                                      Hospital Son Espases, Palma de Mallorca.                                                                                           12 de diciembre 2018 



domingo, 23 de diciembre de 2018

A VUELTAS



A vueltas y cuestionando, en un continuo y permanente bucle, la profesión que me trae a cuento, que tanto me ha dado y que tanto me ha quitado, que tanto nos gusta y que tanto nos perturba, que tanto defendemos y que tan poco nos reporta…
No, en este punto no cuestiono lo que a cada uno le reporte, una vez más, hablo desde la perspectiva de colectivo. 
De igual manera que conozco a muchas enfermeras, mujeres y hombres, que mantienen un discurso ambivalente y disonante al respecto, hay otras que mantienen posturas que van desde el fanatismo más fiel y amor profundo, y sometido a la “causa”, a la convivencia meramente soportable, incluidas las melosas y melodramáticas poses (de postureo) que desde las distintas y pocas atalayas alcanzadas aúllan al rebaño. Una heterogeneidad, en el sentir profesional, marcado con toda seguridad por el diferencial evolutivo entre las sumas de expectativas lícitas, también otras, y su resultado o cumplimiento de las mismas, teniendo en cuenta como determinantes, el grado de frustración o éxito, el esfuerzo a propósito, el factor suerte y los intermediarios benefactores o maleficentes que se hayan sumado a cada trayectoria.
Supongo que son aspectos que coexisten también en otras profesiones no sanitarias, supongo que ninguna de ellas se dedique a entender, el impacto de la enfermedad en las personas, el déficit de la salud o como resolver las consecuencias de ambas. Supongo que de seguir por aquí, caeré en el manido e indeseable, por mi parte en este momento, discurso sobre lo buenas que somos las enfermeras, lo poco que nos tienen en cuenta, lo poco que significamos para la sociedad, la escasa participación en foros representativos locales, regionales, nacionales e internacionales sobre políticas de salud y  decisiones de dicho ámbito, etc...De seguir, podrían emprenderla con los discursos contrarios sobre lo que hemos avanzado en los últimos cuarenta años, los logros alcanzados como profesión en lo académico, la satisfacción de relacionarse y ayudar a las personas, la visión holística y poquito más…   
Pareciera siempre desde mi punto de vista y “cuatro amigos”, como si ser reivindicativo, reclamar mejoras laborales, manifestar sentirse el proletariado de la sanidad, reconocer la oprimente y opresiva realidad desde distintos frentes, los intraprofesionales, los interdisciplinares, y también de otras disciplinas cercanas, reclamar una remuneración acorde a desempeño, o desilusionarse por el inagotable y escaso reconocimiento social así como la desacreditación de otras maestrías y también el sometimiento a gestores y administradores que vapulean a los profesionales e impiden su avance y desarrollo y el evidente y manifiesto desinterés político por nuestra profesión…fuera tabú o impropio de un colectivo que exige más de vocación que de profesionalismo, como si la reivindicación no fuera necesaria para la mejora colectiva o ello mismo estuviera en oposición con ser un auténtico profesional y/o pusiera en peligro la voluntad de poner el arte del cuidado que producimos en disposición.
Son siempre las mismas frustraciones las que permanecen en el tiempo y llevamos décadas resobando, madurando en el discurso y por ello popularizando, ya casi como sainetes para algunos, pero sin más mejoras que pequeños conatos con escasa duración. Además, las perspectivas económicas del país en estos momentos no hacen ni siquiera ánimo de provisión y de esperanzas, como las que algunas campañas profesionales y de calado internacional tratan de impulsar, y no por ello dejaremos de participar incluso aunque sea perpetuando el bucle que dio pie a esta reflexión.
                                                                                     
                                                   #otraformaesposible




PERSONA PACIENTE CON PACIENTE PERSONA


La Escuela de Pacientes nació como una pequeña idea en 2008. Hoy, gracias al trabajo, ganas, profesionalidad y generosidad de muchas personas continuan #10añosdespués. Los que admiramos este proyecto hecho realidad y hoy, consolidado queremos expresar en unas líneas nuestro apoyo y admiración a una Escuela que ha creado eso mismo...escuela.


Si pudiera elegir un sol pensaría en el sur, si tuviera que pensar en un ámbito sanitario con luz y color, un entorno de relación más cercana, más posible, más entre iguales, más facilitador, más esperanzador, pensaría en la Escuela de Pacientes, en ésta, la referente, la que ha creado precisamente “escuela”, la que es modelo, la que después de diez años mantiene viva la llama y la inquietud, la de mayor actividad y dinamismo, la más participativa.
Todos conocemos la Escuela de Pacientes, no es una escuela cualquiera, es un eslogan  en sí misma, es una marca registrada, es una fuente inagotable, es la soldadura de #otraformaesposible también, con y para los pacientes.
Muchos de los proyectos que vemos surgir a lo largo de nuestra trayectoria profesional con o sin implicación directa, cercanos o ajenos, perduran o se sostienen en el tiempo, cuestión que así mismo ya sería un éxito, pues mantener vivos esos proyectos no es cuestión solamente de querencia individual, ni tampoco de querencia de unos pocos. La clave del éxito y por tanto de la perdurabilidad de proyectos enormes, viene a ser la conjunción de varios factores, de entre todos ellos como pueden ser, el contexto, el momento, la difusión, los propios objetivos y su cumplimiento, las expectativas y su cobertura de a quienes va dirigido, etc… hay un ingente factor, en ocasiones desmerecido y a favor de otros,  que reside sobre todo, en las personas. 
Personas capaces de pensar, de diseñar con ideas participativas, con modelos cercanos, con facilidades para construir. Personas con objetivos claros, con persistencia y capacidad para mantener la ilusión de los demás, personas que persiguen y mejoran los fines individuales a través de todos y en conjunto y en definitiva personas que lideran, transforman y generan producto de valor, servible y transformador.
Personas que mantienen proyectos viables y hacen posible que con el paso del tiempo sean lo que son, referentes consolidados y ya no proyectos, porque dejan huella, cimientos consolidados, puertas abiertas y crecimiento permanente.
Las personas son la clave. Ellas son los proyectos. Ellas quienes sostienen y llenan los “huecos”. Por eso, de esta parte de aniversario de la Escuela de Pacientes, quiero felicitar por un aniversario que ha sido próspero, que nos ha enseñado y mostrado cómo, que ha dado cabida con oportunidades y logros, a una década de liderazgo de personas dirigida a pacientes, una década dirigida a dar apoyo y soporte a los problemas de otras personas, los pacientes.  
 No es de extrañar, dicen que los sagitarios tienen afinidad entre sí. Próximamente es nuestro aniversario de nacimiento. Por ello, y tantas cosas, mi reconocimiento y mejores deseos, seguir creciendo juntos, siempre del lado de las personas.
De ser paciente… ser persona al lado de personas.

https://elblogdelaescueladepacientes.blogspot.com/2018/11/persona-paciente-con-paciente-persona.html

viernes, 2 de noviembre de 2018

CARNE DE CAÑÓN




Hoy en día, muchas de las verdades que conciernen a la realidad social, al entorno laboral y a la vida, individual y familiar, se construyen sobre hechos alternativos, medias verdades o lo que siempre vino a ser, mentiras. Incluso, lo hemos aceptado y reconocido dándole cabida en nuestro común lenguaje, la ya manoseada, posverdad.

Ocurre por tanto, no solo en el contexto político, ámbito con el que más relacionamos el término previsto, sino que invade y contamina todos los contextos donde las personas coexisten.
En los entornos laborales donde los colaboradores mantienen espacios de convivencia relacional y sistemática, en muchos casos ineludible, necesaria y compleja por los procesos de producción, como en el caso de las organizaciones sanitarias, dicha relación no siempre suele ser ventajosa o sana y ni siquiera equilibrada.

No cabe duda que en la diversidad de estos sistemas de personas y organizaciones complejas, influye la presión del contexto, los avatares organizativos, la pérdida de liderazgo, la dilución de la cultura organizacional y como no, la omnipresente “supervivencia” adoptada por los sujetos.
Todos esos factores pueden tener nexos comunes entre las múltiples aristas que conforman esos sistemas, la pérdida de valores, en mayor o menor medida, es uno de ellos, sobre todo cuando no hay necesidad de hacerlos explícitos. Esa circunstancia, sin duda es también un nexo.
Frente a esta cuestión, el posicionamiento y mantenimiento en un marco de línea roja es un acto de valentía y coraje. Un posicionamiento que no deberíamos relajar, no solo por la desfiguración personal y colectiva que provoca cruzar líneas, sino porque todas nuestras decisiones y actuaciones han de estar basadas en principios para que también las consecuencias de las mismas, sean éticas. En las organizaciones sanitarias, la ética supone un valor intrínseco al propio motivo y el fin de actuación y aporta además el constructo necesario para alcanzar la excelencia.
Sin lugar a duda, la falta de moralidad e integridad en el marco de las organizaciones y de los sujetos que interactúan afecta a los principios y la filosofía ética pudiendo resultar perjuicio, en cualquiera de las interrelaciones de proceso y producción final. Por ello, la integridad es necesaria, es el origen del pensamiento, el marco de las decisiones y el espejo de la certeza.
Pero la integridad tiene un coste, y aunque ofrece como devolución, confianza, compromiso y reconocimiento de quien de verdad importa, el esfuerzo por mantener la tracción ante las líneas rojas es muy fuerte. Una distancia que no todos los sujetos están dispuestos a mantener. Si los aspectos que reportan no representan valor para su realización personal o ego, las líneas rojas serán simplemente semáforos en verde.
Es en ese cruce, donde quienes deciden elegir formar parte de la tribu se alinean con otro código, avanzan y esconden toda sombra de cualquier vestigio anterior porque de no hacerlo, lo contrario podría derivar en amenaza.
Esos mismos sujetos han decidido anticiparse, y aportar incluso a la intersubjetividad, entre los ahora su tribu, construyendo la aceptada posverdad, como verdad única.

La “posverdad” está pensada para obtener un beneficio, una verdad construida con hechos alternativos que solo son eso, mentiras fundamentadas en propaganda barata y respaldadas por el aparato motriz, que es quien se encarga de generar y apuntalar la disonancia cognitiva de los más débiles o seguidistas.

Las razones para preocuparse por los constructos de la posverdad radica en lo que pueden llegar a ser verdaderos problemas en los aspectos y cuestiones organizacionales de procesos, resultados, de gobernabilidad, de liderazgo etc… dentro de la organización. Sin embargo una esfera más trascendental y no por ello más visible, sino todo lo contrario, es la que afecta a las personas de manera individual.
Si los constructos demagógicos, alternativos y destructivos provocan efectos devastadores en una organización, aquellos que atañen a las personas directamente pueden llegar a causar verdadero daño moral y psicológico y definitivamente afectar a la salud llegando a causar grados de incapacidad limitante o incluso abandonos.

El asunto no es baladí, esta sistemática unida a otro tipo de intervenciones configuran un fenómeno instaurado, el acoso o mobbing. En España un porcentaje próximo al 20% de entre todas las personas activas ha sido o es víctima de mobbing (E. Cisneros I, II) y continúa avanzando.
Aquellas organizaciones que permiten y consolidan personas al mando y estilos directivos autoritarios caracterizados por el control, la obediencia, la sumisión y el seguidismo son verdaderos cobertizos para las situaciones de acoso laboral.
Los colectivos sanitarios reúnen requisitos propicios para detectar una alta incidencia, la profesionalización de las tareas, las tensiones laborales, los circuitos de poder informales, etc… y en concreto, el colectivo enfermero que ya fue objeto de estudio hace varios años, a través del Cisneros III reflejó una alta incidencia, confirmando así la vulnerabilidad y exposición de este colectivo, una realidad percibida sobre un problema real enmascarado. Los efectivos enfermeros en activo han ido aumentando hasta hoy y la incidencia también ha ido en aumento. Recientemente en un foro profesional de este colectivo enfermeras se aludieron cifras entorno al 33%, una tasa nada despreciable y si preocupante que requiere reflexión y seria, por parte de la Administración competente, no solo por cuestionar si es moral o inmoral que lo es, sino porque no resulta nada rentable desde cualquier perspectiva.

…tan complejo de desentrañar, como fácil de entender y ver, como los propios testigos invisibilizan el entramado, en ocasiones como testigos impávidos, otras como sujetos pasivos.

…que entre con la linterna en el cuarto oscuro de muchas organizaciones, que nos muestre la inquina y la perversión moral de los verdugos, el silencio oprobioso de los compañeros de trabajo, el poco interés de los superiores, la soledad de las víctimas, el vacío legal, y las varias y malas interpretaciones. Angel M Fidalgo

…trastornos psicológicos y psiquiátricos como psicopatías, trastornos de personalidad narcisista, sentimientos de inadecuación (complejos de inferioridad) o, incluso, el paranoidismo [...] Tras estas actitudes suele haber personas frustradas, incompetentes, a la defensiva, o simplemente enfermas psicológicamente” (2001, p. 4).Iñaki Piñuel, (acerca del perfil del acosador)

…el mobbing se produce porque se permite que ocurra, porque no se detiene, es decir, es tolerado por las organizaciones (2007, p.76). Koonin y Greene




Entrada destacada

CAMINA CONTIGO, CAMINA CONMIGO

Un día alguien pulsa un botón y todo lo tuyo se para y arranca al revés de lo previsto, en otra dirección por otro camino. Un camino enaj...